Historia

Jaurrieta, el pueblo de las patatas, pueblo de tradición agrícola y ganadera, actividades ahora en declive. La “patata de Jaurrieta” fue nombrada y bien reconocida en todas partes, debido a la altitud del pueblo y a la calidad de suelo,  hizo que el pueblo viviera unos años muy prósperos por sus buenos años de siembra y recolección abundante, sobre todo de la patata de siembra.


Lugar privilegiado, donde la luz es la reina del lugar. Desde los primeros rayos del sol hasta el atardecer.



Jaurrieta está situado geográficamente entre los valles de Salazar y Aezkoa. Existen documentos que ya datan su existencia en el s. XI, con una donación de un monasterio de San Andrés al poderoso monasterio de Leire.

En 1513 contaba con un palacio de cabo de armería. En 1566 se otorga a todos los vecinos del valle el actual escudo, un lobo con un cordero en su boca. En 1539 se ven envueltos en procesos contra la brujería con penas de meses de destierros. En 1568 se separa de la administración del valle y se independiza, donando al rey Felipe IV con 600 ducados de plata para el reconocimiento territorial y jurisdiccional.

 

Escudo labrado en piedra en la fachada de una casa de Jaurrieta, Valle de Salazar, Pirineo de Navarra.

Escudo labrado en piedra en la fachada de una casa de Jaurrieta

Varios incendios hace regresar a sus vecinos, el último en 1880, cuando el roncalés Julián Gayarre, el mejor tenor del mundo en su momento, reúne en Donostia – San Sebastián a músicos del momento para recoger donativos y así poder reconstruir el pueblo.

Tras siglos de duro trabajo y esfuerzo se puede disfrutar de un agradable paseo por sus cuidadas calles, sus 3 barrios, sus ermitas, de San Pedro y la Virgen Blanca, su iglesia y los maravillosos rincones naturales: la peña de Beiegu y sus impresionantes vistas, el antiguo molino, etc.

Con un entorno maravilloso y diverso, desde el Mirador a la salida del pueblo, que lo muestra como es, recogido, con sus tejados rojos de teja, su flores y sus calles, la iglesia, el bosque que protege la ermita, y los campos y bosques que lo rodean, hasta las panorámicas hacia el horizonte más próximo, con un fondo idílico, la línea horizontal de Abodi, el Pico de Ori , Berrendi.

A solo 15 minutos, un lugar mágico y lleno de energía, la Ermita de la Blanca, con sus robles centenarios y sus campas para tumbarse en la hierba y donde dejar que los niños jueguen y descubran.

Las posibilidades son variadas: si quieres dejar el coche en el pueblo, te facilitamos nuestro mapa sencillo de pistas y senderos próximos, con paseos de entre una y tres horas, fáciles: el Mirador de Beiegu, la Ermita de la Blanca, el camino del Molino y Nacedero de Laurence, y las pistas de todo uno que rodean el pueblo: Akarraldea, Maule, etc así como la Cañada Real de los Salacencos.

Hayedos de Remendia en otoño :: Jaurrieta, Valle de Salazar, Pirineo de Navarra

Hayedos de Remendia en otoño

Si coges el coche, a solo 5 kms. se encuentra Remendia, con sus dos senderos señalizados, la zona recreativa de Zatoia, donde darse un chapuzón o disfrutar de sus merenderos y paseos.